martes, 26 de abril de 2016

Viña al lado de la casa

Marzo 2016.



Nos refugiamos esta vez en Yecla, para catar una selección de vinos de la familia Castaño más que interesantes, fruto de un proyecto conjunto con Vila Viniteca. Según nos explican, el nombre viene de esa viña que no tenía nombre, que estaba al lado de la casa, y que producía una monastrell como para quitarse el sombrero. Así surgió Viña al lado de la casa en 1998. Después, en añadas excelentes, han decidido embotellar por separado las materias primas del coupage con el nombre de Detrás de la casa. Tenemos la suerte de probar, en primicia para los socios del club Vila Viniteca, algunos de estos vinos que todavía no están en el mercado, con una imagen comercial totalmente renovada, y acertada para nuestro gusto.

El lote fue provisto por Vila Viniteca, como no puede ser de otra manera.

Orden de cata:
1. Viña al lado de la casa 2012.
2. Detrás de la casa Merlot 2013.
3. Detrás de la casa Monastrell 2013.
4. Detrás de la casa Syrah 2012.
5. Detrás de la casa Garnacha Tintorera 2012.
6. Viña al lado de la casa 2011.

1. Viña al lado de la casa 2012.
Coupage: monastrell 74%, syrah 16%, garnacha tintorera 10%, de viñedos de entre 18 y 40 años.
Crianza: 13 meses en barrica de roble francés.
5569 botellas.
Precio: 14-16 EUR.
Puntuación media (7): 3,36.
Capa media alta, cereza picota no muy brillante, con ribete claro ligeramente atejado y lágrima densa y abundante, vivo, bonito. Al principio muestra una nariz tímida y sutil, huidiza, pero cálida, con pieles de animales, fruta roja y negra confitada, mermelada de ciruelas y un recuerdo de especias y monte bajo, y todo ello con finura y clase. Se abre con rapidez, y se torna más fresco, más extrovertido, más generoso, evolucionando en riqueza de notas, dentro de las mismas gamas, y desapareciendo los animales. En boca es fresco y amable desde el ataque, de trago fácil, envolvente, con buen volumen, franco, mineral y especiado, con un fondo largo de fruta roja y negra muy madura, que acaba en pimienta punzante, en raíz de regaliz, en caramelo rojo de fundir y en chocolate negro sin azúcar. Tiene buena estructura y acidez, pero todavía destaca su tanicidad en la última parte del recorrido. Cuando salga al mercado estará mucho mejor, y podemos augurarle una larga guarda, no menos de 2030, asegura Vila Viniteca. Un vino inteligente.


2. Detrás de la casa Merlot 2013. 
Crianza: 14 meses en barrica de roble francés.
1165 botellas.
Precio: 14-16 EUR.
Puntuación media (3): 3,33.
De capa media alta, color picota brillante, oscuro. A la nariz se muestra cálido y expresivo, animal, con fruta madura y dulzona, llegando a las mermeladas de frutas negras y a las mieles oscuras, con recuerdos de especias y glicerina. Al experto le recordaba a las Haribo Berries de color morado. En boca resulta también dulce, pero más fresco, con fruta madura y mucho volumen, amplio, envolvente, corpulento, algo licoroso, con recuerdos de tabaco de mascar y tinta china y un final picante. No obstante, en boca es más ligero y menos expresivo que en nariz, con un tanino duro y falto de botella. El vino promete, pero aún no lo da todo.


3. Detrás de la casa Monastrell 2013. 
Crianza: 12 meses en barrica nueva de roble francés.
2940 botellas.
Precio: 14-16 EUR.
Puntuación media (3): 2,8.
De capa media alta, color picota hacia ciruela, juvenil, de lágrima abundante y densa que mancha la copa. Con timidez, pero también con finura y elegancia, en nariz muestra notas complejas de fruta negra y roja, menos de las que se le esperaban, también cuero y un recuerdo de monte fresco y húmedo. En boca ataca fresco, elegante, y despliega una buena acidez, un tanino agradable, pero pendiente de pulir, un fondo frutal complejo y especiado con un final amargoso largo y persistente. Parece que está para beber ya, sin embargo no termina de despegar; quizá un poco de botella sea lo que pide. 


4. Detrás de la casa Syrah 2012. 
Crianza: 13 meses en barrica nueva de roble francés.
2344 botellas.
Precio: 14-16 EUR.
Puntuación media (5): 3,4.
De capa alta, color picota oscuro, con ribete claro de tonos púrpura y abundante lágrima. En nariz, después de una breve oxigenación, es expresivo y rico, fino, con un buen equilibrio entre frutas y maderas, y un recuerdo de tierras caramelo de café y notas de churrería que van y vienen. En boca es poderoso, más agresivo que en nariz, todavía en desarrollo, aunque puede disfrutarse ya; su tanino es potente, pero bien integrado. Se muestra goloso y sabroso, con mucha fruta negra madura, guindas en licor, un final especiado y amargoso, y una retronasal de cerezas. Tiene complejidad, acidez y buena estructura como para llegar más lejos. Resulta interesante observar las posibilidades de una syrah en tan meridionales latitudes.


5. Detrás de la casa Garnacha Tintorera 2012. 
Crianza: 13 meses en barrica nueva de roble francés.
1294 botellas.
Precio: 14-16 EUR.
Puntuación media (4): 3,25.
De color cereza, granate, con destellos de rubí, vivo, de capa media alta, ribete acuoso y lágrima abundante y densa. En nariz predomina la gama frutal con bayas y cerezas maduras, con un recuerdo mineral térreo y con notas especiadas, de pimienta negra, y un ligero recuerdo de violetas. En boca ataca fresco, vivo, punzante, pero de paso amable, goloso, con un tanino bien integrado pese a su juventud, aunque demasiado largo y predominante todavía, al que le acompaña la fruta roja, esta vez no tan madura, con un fondo de especias sugerente y atractivo, y un recuerdo mineral y salino, como de tierra, muy persistente. Tiene buena acidez y mejorará en unos años.


6. Viña al lado de la casa 2011.
Coupage: monastrell 68%, cabernet sauvignon 18%, syrah 9%, garnacha tintorera 5%, de viñedos de entre 18 y 40 años.
Crianza: 12 meses en barrica nueva de roble francés.
4573 botellas.
Precio: 14-16 EUR.
Puntuación media (7): 3.29.
Su aspecto es muy semejante al de 2012, capa media alta, cereza picota, con ribete granate claro, brillante, ligeramente atejado y lágrima densa y abundante. En nariz es generoso y expresivo, con predominio de aromas propios de la crianza en madera, unos tostados sobresalientes, madera ahumada, torrefactos..., todo con sutileza y elegancia sobre un fondo de fruta negra compotada. En boca ataca fresco y amable, fugaz, con un volumen justo, pero desperezándose poco a poco longitudinalmente, con redondez. Es muy complejo en matices, con un principio de fruta, de manzana roja madura, de mermelada de frutas del bosque, de picota sobremadura, sobre un fondo de especias, de laurel, nebrina y pimienta, y un final muy largo, amargoso, que recuerda a la raíz de regaliz, y ligeramente picante. En comparación con el de 2012, demuestra mucha mayor madurez, una maravillosa evolución equilibrando la fruta madura con las notas de crianza, donde empiezan a destacar aromas y matices terciarios muy sugerentes. Con su estupenda acidez, dará grandes satisfacciones en el futuro próximo, aunque creo que unos diez o quince años más le sentarían todavía mejor.


Conclusiones.
La apuesta de Castaño y Vila Viniteca por desarrollar una monastrell en Yecla con personalidad es gratamente satisfactoria. Tanto los monovarietales como el vino ensamblado derrochan calidad, originalidad, elegancia, finura y potencial de guarda, las características que mejor definen a los grandes vinos. Sería muy instructivo probar estas añadas dentro de una década. Pese al equilibrio en toda la gama, nos resulta curiosa la baja puntuación que obtiene precisamente el monovarietal más característico de la región; quizá en parte pueda explicar por qué existe el coupage; pero en cualquier caso no nos atrevemos a censurarlo con tan pocos motivos de juicio. 


Aplaudimos el trabajo de Castaño y Vila Viniteca, un referente en Yecla.


Criterio de puntuación:
5: Excepcional, complejo, único, emblemático.
4: Excelente, genuino, satisfactorio, ejemplar.
3: Bueno, recomendable, equilibrado, destacable.
2: Correcto, común.
1: Insuficiente, no recomendable.
Entre paréntesis el número de puntuaciones.

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